La cadena confirmó el martes su primera ronda de despidos desde que adquirió NFL Network a principios de este año, y los espectadores se sorprendieron al enterarse de que numerosas personalidades prominentes y de larga trayectoria fueron dadas de baja. Según un memo interno obtenido por Forbes, el presidente Jimmy Pitaro atribuyó los recortes a la integración de la adquisición.
El problema es el timing. Los despidos llegaron apenas semanas después de que trascendiera que Pat McAfee estaría cerrando un nuevo contrato cercano a los 60 millones de dólares anuales, lo que de inmediato disparó las comparaciones en redes.

McAfee no se quedó callado. En su propio programa reconoció el golpe que representan las salidas, pero se defendió: "Odiamos que esto pase. Obviamente es terrible. No nos gusta. Pero estamos muy honrados de seguir asociados con ESPN y Disney por el bien del deporte y el futuro." Además rechazó las acusaciones de que su contrato tuvo algo que ver, explicando que muchos fans no entienden cómo funcionan realmente los presupuestos y decisiones de una empresa grande.

Lo que nadie discute es el negocio detrás: McAfee se ha convertido en una figura clave para ESPN por su conexión con el público joven masculino, un segmento cada vez más codiciado por anunciantes. La pregunta que queda flotando es si esa apuesta vale lo que están costando las salidas.


