Una carta desde el corazón

Willian Pacho abrió su corazón y escribió una emotiva carta dedicada a su madre, Glenda, quien falleció en 2019.

En el texto, el defensor ecuatoriano recuerda su infancia y aquellos pequeños momentos que todavía conserva en su memoria. Uno de ellos es ver a su madre bailar bachata en la sala de la casa mientras escuchaba canciones de Aventura.

Pacho cuenta que desde pequeño intentaba aprender a bailar observando los pasos de su madre. Aquel recuerdo, aparentemente sencillo, se convirtió con los años en uno de los momentos que más atesora.

Su madre trabajaba durante el día y buscaba diferentes maneras de conseguir dinero para mantener a su familia. Vendía empanadas, lavaba ropa a mano y también criaba animales.

En aquella época, Pacho ni siquiera soñaba con convertirse en futbolista profesional. Su sueño era ser marino. Sin embargo, el fútbol comenzó a abrirse camino en su vida y su madre, aunque al principio no entendía cómo aquel deporte podía convertirse en una profesión, siempre terminó apoyándolo.

El comienzo del sueño

Cuando tenía 15 años, Pacho dejó su hogar en Esmeraldas para incorporarse a las formativas de Independiente del Valle.

Allí comenzó una nueva etapa de su vida. También conoció a Moisés Caicedo, con quien compartió habitación y posteriormente un departamento mientras ambos intentaban abrirse camino en el fútbol.

Pero mientras Willian avanzaba en su carrera, su madre enfrentaba una dura batalla contra el cáncer.

Pacho recuerda el miedo que sintió cuando conoció el diagnóstico, aunque su madre intentaba tranquilizarlo para que pudiera continuar concentrado en el fútbol.

El día que cambió su vida

Uno de los momentos más dolorosos de la carta ocurre cuando Pacho recuerda su debut profesional con Independiente del Valle en 2019.

La noche anterior al partido intentó comunicarse con su madre para contarle que finalmente cumpliría su sueño. Como ella no respondió, le dejó un mensaje diciéndole que al día siguiente iba a debutar con el primer equipo.

Pacho disputó el partido sin saber que su madre había fallecido esa misma madrugada.

Su familia y el cuerpo técnico conocían la noticia, pero decidieron no decírselo antes del encuentro para que pudiera jugar y cumplir el sueño por el que tanto había trabajado.

Después del partido, Pacho fue llevado a una sala donde estaban esperándolo familiares y personas cercanas. Allí recibió la noticia.

Fue un golpe devastador. El futbolista recuerda haber llorado como nunca antes y sentirse completamente solo.

El número 51

Después de la muerte de su madre, Pacho tuvo que aprender a vivir con el dolor mientras continuaba construyendo su carrera.

Uno de los símbolos que eligió para mantenerla siempre presente es el número 51, la edad que tenía su madre cuando falleció.

Ese número lo acompaña como una forma de recordar a la mujer que estuvo detrás de sus primeros pasos y que hizo enormes sacrificios para que él pudiera perseguir sus sueños.

De Esmeraldas a la Champions League

A pesar del dolor, Pacho continuó adelante.

Su carrera lo llevó a Bélgica, Alemania y posteriormente al París Saint-Germain, donde alcanzó la cima del fútbol europeo.

En 2025 se convirtió en el primer futbolista ecuatoriano en conquistar la UEFA Champions League, un logro que para él también representa a su madre.

En su carta, Pacho deja claro que cada paso de su carrera está ligado a ella. Sus sacrificios, sus consejos y aquellos recuerdos de su infancia siguen acompañándolo incluso después de haber llegado a los escenarios más importantes del fútbol mundial.

La historia de Willian Pacho es mucho más que la de un futbolista que llegó a Europa.

Es la historia de un hijo que nunca olvidó a su madre.

Y cada vez que entra a una cancha con el número 51 en su espalda, lleva consigo una parte de aquella mujer que soñó junto a él.

Mamá, esto es para ti. ❤️‍🩹EC