En el video, los hombres aseguraban que continuarían trabajando pese a las nuevas reglas e incluso uno de ellos manifestó que, en caso de ser deportado, regresaría nuevamente al país.

Las declaraciones generaron una fuerte reacción en redes sociales y posteriormente el ministro del Interior, John Reimberg, confirmó que los cuatro ciudadanos fueron deportados. El funcionario acompañó el anuncio con un mensaje contundente: “Nadie está por encima de la ley”.
El caso se produce tras la entrada en vigencia de nuevas disposiciones para quienes realizan entregas a domicilio, que contemplan requisitos relacionados con los conductores, vehículos y documentación migratoria en el caso de ciudadanos extranjeros.

Aunque la deportación fue anunciada después de la viralización del video, las autoridades no han detallado públicamente todas las causales migratorias específicas que sustentaron la medida. Por ello, no sería correcto afirmar que fueron deportados únicamente por las declaraciones realizadas en el video.

El caso ha generado debate entre los usuarios de redes sociales, especialmente sobre el cumplimiento de las leyes ecuatorianas y las obligaciones que deben respetar tanto ciudadanos nacionales como extranjeros que trabajan en el país.





